Google reorganiza DeepMind. El recorte de visitas a los medios ya está aquí

El blog de 2023 nombra a Hassabis y deja Research en pie. El informe de 2026 del Reuters Institute cifra la caída que esperan los editores. Entre ambos no hay un campeón: hay un buscador que responde y menos clics.

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Google no acaba de ganar la guerra de la IA. Lo que hay sobre la mesa es un organigrama de 2023 y un recorte de visitas que las redacciones ya están midiendo.

Circula el relato de una década de peleas internas que por fin le pasa factura a Mountain View. En las fuentes consultadas no consta ese relato ni cifra de cuota, ingresos o producto con la que sostenerlo. Lo que sí consta son dos cosas distintas, de dos años distintos, y no se dejan fundir en un titular de remontada.

El mando que sí se publicó

El 20 de abril de 2023, el blog de Google anunció que Demis Hassabis pasaba a ser CEO de Google DeepMind y que lideraría el desarrollo de los sistemas generales de IA "más capaces y responsables" de la compañía. En el mismo comunicado, Google Research seguía en pie bajo James Manyika, con un encargo de avances fundamentales: algoritmos y teoría, privacidad y seguridad, computación cuántica, salud, clima, sostenibilidad e IA responsable.

Eso es concentración del trabajo generalista en un laboratorio y continuidad del research clásico en otro. Puede dar una base más coordinada para competir. También puede ser, simplemente, un reparto de despachos. El texto de 2023 no trae resultados de producto, no trae cuota de mercado y no trae una prueba de que esa estructura haya ganado nada.

La tentación es leer el organigrama como desenlace. Hassabis al frente de lo general, Manyika al frente de lo fundamental, y listo: Google ya tiene la casa en orden. El comunicado no llega tan lejos. Dice quién reporta a quién y qué tipo de trabajo se queda en cada sitio. El resto es proyección.

Lo que el buscador ya les está quitando a los demás

Tres años después, el Reuters Institute, en Journalism, media, and technology trends and predictions 2026 (12 de enero de 2026), mira otro sitio: las visitas. Los editores encuestados esperan que el tráfico procedente de buscadores caiga más de un 40% en los próximos tres años. El propio informe lo deja por debajo del mito del "Google Zero", pero no lo suaviza: es un recorte sustancial.

Chartbeat, citado en ese mismo informe, ya ve un descenso agregado del tráfico de Google Search hacia cientos de sitios de noticias. Quienes viven del contenido de lifestyle dicen haber notado especialmente el despliegue de los AI Overviews: esas cajas de respuesta generada que Google pone encima de los enlaces y que resumen lo que antes te obligaba a hacer clic.

El mecanismo es tosco y fácil de entender. El buscador deja de ser un índice de páginas y se comporta como un motor de respuestas. El contenido se saca en una ventana de chat o en un recuadro generado. El clic de referencia, el que pagaba servidores, redactores y comerciales, se queda en el recuadro.

Los buscadores se están convirtiendo en motores de respuestas que sacan el contenido en ventanas de chat. El miedo de las redacciones no es teórico: es que se seque el tráfico de referencia.

Eso no prueba que Search crezca con los AI Overviews. Las fuentes consultadas no recogen esa subida. Recogen lo contrario en el lado de quien publicaba para ser visitado.

El agujero no llega de golpe ni solo desde Mountain View. En los tres años anteriores al informe, el tráfico de referencia hacia sitios de noticias cayó un 43% desde Facebook y un 46% desde X. Search era el último grifo gordo que todavía echaba visitas. Ahora ese grifo también gotea menos, y la previsión a tres años es de otro tajo por encima del 40%.

Lo que recortan y lo que todavía se creen

La respuesta editorial del informe no es un manifiesto. Es un inventario de formatos. Los encuestados planean priorizar investigaciones originales y reporterismo sobre el terreno (una diferencia de +91 puntos porcentuales), análisis con contexto (+82) e historias humanas (+72). A la vez recortan periodismo de servicio (-42), contenido evergreen (-32) y noticia general (-38).

Tiene lógica de supervivencia. Un recuadro de IA resume un "cómo quitar una mancha" o un evergreen de recetas sin sudar. Una investigación de meses, un análisis con nombres y un relato con gente de carne y hueso se resisten más a ser triturados en un chat. Quien dependía de listados, guías y noticia commodity está en la zona de impacto. Quien apuesta por lo que no

Eso no convierte el recorte en una estrategia de oro. Es un repliegue hacia lo caro de producir, justo cuando el canal que financiaba lo barato se estrecha. Quien quiera medir si un medio sigue existiendo para Google o para un lector de verdad tiene más pistas en lo que ya no mide Search y sí miran los LLMs que en el comunicado de DeepMind.

El mismo sondeo deja otra grieta. Un 53% se declara confiado en las perspectivas de su propio negocio, un nivel parecido al del año anterior. Al mismo tiempo anticipan ese tajo de más del 40% en visitas de buscadores. La confianza no viene, en masa, de venderle el archivo a una plataforma de IA: alrededor del 20% espera ingresos sustanciales por licencias, el 49% una contribución menor y otro 20% no espera nada.

Tampoco viene de ignorar a los agentes. El 75% de los ejecutivos encuestados espera que las agentic tools, herramientas que no solo responden, sino que actúan: briefings, recortes, rutas de lectura hechas solas, tengan un impacto grande o muy grande en la industria. El informe apunta a que pronto puede haber más bots que personas leyendo las webs de los editores, y cita herramientas como Huxe y Pulse de OpenAI. Eso encaja con lo que ya se ve cuando una redacción intenta vivir de producir a escala con IA y se encuentra con la cuenta: el lector máquina no paga igual que el humano que llegaba desde el décimo resultado.

Dos fuentes, cero copa

El blog de 2023 y el informe de 2026 no se pisan. Uno habla de quién manda en el laboratorio y quién se queda el research. El otro habla de quién deja de recibir clics cuando el índice se convierte en respuesta. Coinciden en el aire de la época, sistemas generales aquí, respuestas generadas allá, y discrepan en lo único que importaría para cantar victoria: el segundo no entrega un producto ganador y el primero no entrega un mercado.

Se puede argumentar, con lo que hay, que juntar el desarrollo generalista en Google DeepMind y mantener Google Research da a la compañía una base más ordenada. Hassabis concentra lo general. Manyika concentra algoritmos, privacidad, cuántica, salud, clima e IA responsable. Eso es estructura. No es puntuación.

Las fuentes consultadas no recogen que Gemini 3 exista ni que barre benchmarks. No recogen que Search crezca con los AI Overviews. No recogen ingresos ni cuota de Google en IA. Quien quiera transformar el organigrama de abril de 2023 en una década de guerras internas que "por fin" se resuelve a favor de Google está escribiendo una hipótesis encima de un comunicado y de una encuesta a editores.

Lo que sí se puede firmar es más estrecho y más incómodo para quien vivía del décimo enlace azul. Google repartió el mando de su IA general y de su research. El buscador, mientras tanto, se comporta cada vez más como una máquina de respuestas. Los que dependían de esas visitas ya están contando el agujero, recortando el contenido que un Overview puede birlar y rezando para que la licencia o el agente les devuelvan una fracción de lo que el clic se lleva.

Eso no es una remontada. Es un cambio de tuberías. Y el agua, de momento, no llega a la redacción.

Fuentes

  1. Google DeepMind: Bringing together two world-class AI teamsblog.google · 2023-04-20
  2. Journalism, media, and technology trends and predictions 2026reutersinstitute.politics.ox.ac.uk · 2026-01-12