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Greg Lui y los 300 millones en servidores Nvidia hacia China: el embargo de chips se vigila con papeles

Detenido el 1 de octubre el dueño de Earthmade Computer, acusado de desviar a China más de 300 millones de dólares en servidores con GPUs de Nvidia a través de Malasia y Singapur. Contamos cómo funcionaba según la acusación, qué venden alrededor el Gobierno de Trump y Nvidia, y qué cambia la ruta legal del H200.

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Jackie Lui figuraba como consejero delegado de Topmost, una empresa registrada en California por el director técnico de una transitaria malasia. A su nombre iba un envío de 100 servidores con GPUs H100 de Nvidia valorados en más de 22 millones de dólares. El comprador, dice la acusación, era falso. El nombre estaba en el buzón y, a abrir, no bajaba nadie.

El detenido se llama Greg Lui y es dueño de Earthmade Computer, en City of Industry, California. Lo arrestaron el 1 de octubre, acusado de colar en China más de 300 millones de dólares en servidores con chips de Nvidia. Aquí no se escurrió un paquete: se movió una empresa, con correo y con albarán.

La escena que mejor lo resume viene en la propia nota del Departamento de Justicia. Lui le contó por correo a un cómplice que una transitaria malasia quería 70 servidores con GPUs restringidas. Adjuntó un formulario de cumplimiento en el que esa misma transitaria declaraba conocer las leyes que restringían su venta, transbordo o exportación. Contrabando de formulario, con el formulario de regalo.

Los Ángeles, Kuala Lumpur, Hangzhou

La mecánica que describe la acusación no tiene nada de película, ni maletín ni noche en el puerto. Earthmade compraba los servidores a fabricantes estadounidenses con papeles que decían que iban a clientes y destinos permitidos. Las transitarias los llevaban a Malasia o Singapur, donde no hace falta licencia, y desde allí los reenviaban a China. Es el primo con tarjeta del Makro. En la puerta le piden el carné de profesional; lo que haga luego con veinte jamones en el aparcamiento ya no es asunto de la tienda.

El rastro de papel es de traca. Lui encargó 27 servidores a un fabricante estadounidense, a unos 282.000 dólares por máquina. Salieron de Los Ángeles hacia Kuala Lumpur con una lista de embalaje que avisaba, por escrito, de que no podían ir a China sin licencia. En marzo de 2024, un cómplice le escribió a un funcionario malasio para contarle que los 27 habían acabado en un comprador con sede en China.

El dinero también dejó huella: entre enero y octubre de 2024, Earthmade cobró más de 176 millones de dólares de dos transitarias malasias. Dentro de las cajas viajaban A100, H100 y tarjetas gráficas GeForce RTX 4090 y 5090.

Lui afronta tres cargos: conspiración para violar la ley de control de exportaciones, contrabando y conspiración para blanquear dinero. Juntos suman hasta 50 años de cárcel. Es una acusación, no una condena. Y las fechas bailan. La nota de prensa del DOJ resume el esquema como de 2023 a 2024. La acusación formal, tal como la recoge Ars Technica, lo lleva de octubre de 2023 a agosto de 2026.

Un secador de pelo y media lista a la calle

Lui no es un caso suelto. En marzo detuvieron a Yih-Shyan "Wally" Liaw, cofundador de Supermicro, por un esquema de unos 2.500 millones de dólares en servidores; la empresa no está acusada. El DOJ sostiene que montaron miles de réplicas falsas en el almacén donde debía estar la mercancía. Como dejar la caja del sofá en el salón para que el vecino crea que el mueble sigue ahí. Las cámaras grabaron a dos personas cambiando pegatinas de números de serie con un secador de pelo.

En agosto, la fiscalía de Taiwán acusó a nueve personas, entre ellas un empleado de Nvidia y dos de Supermicro, con cargos que incluyen falsificación de documentos.

Bloomberg ha puesto la escala. Contó que en el oeste de China se construían decenas de centros de datos con sitio para 115.000 procesadores restringidos de Nvidia. Sus fuentes dicen ahora que los funcionarios estadounidenses creen que China ya ha metido de contrabando esa cifra o más. Nvidia, cuenta también Bloomberg, ha respondido endureciendo su lista de compradores autorizados en Asia: con los criterios nuevos se ha quedado fuera más de la mitad. Si cambias la cerradura del garaje y te sobran más de la mitad de los mandos, el problema no era la cerradura.

El ejemplo de manual también sale en Bloomberg. Nvidia y Supermicro visitaron en Taiwán una nave que compraba chips de gama alta y que, para el FBI, era claramente insuficiente para albergar todos los servidores pedidos. Un bar pidiendo la bodega entera, con trastienda de dos baldas. Las dos autorizaron la venta igualmente. Al final fueron los guardacostas taiwaneses los que vieron que los manifiestos de carga no cuadraban.

El agujero, por tanto, no es de Lui. Nvidia dice que vende sobre todo a socios conocidos, fabricantes de equipos incluidos, que le ayudan a garantizar que todas las ventas cumplen las normas de exportación. Nvidia se fía del fabricante, el fabricante se fía del papel del comprador y el comprador, a veces, se llama Jackie Lui.

Superinteligencia por decreto, gota de 968,5 millones

Alrededor del caso hay dos relatos, y cada uno tira para su lado.

El del Gobierno llega inflado por decreto. La nota del DOJ habla de GPUs "commonly used for Super Intelligence (SI) applications". No es un calentón del fiscal. El 29 de septiembre, Trump firmó una orden ejecutiva que obliga a todos los departamentos y agencias a decir "Super Intelligence". También les ordena dejar de reconocer los términos "Artificial Intelligence" o "AI", y la definición federal de SI todavía está por proponer.

Dos días después, el FBI acusaba a Lui de vender al Gobierno chino cientos de millones de dólares en "American Super Intelligence technology". La tecnología en cuestión son A100 y H100, cuya venta a China ya se prohibió en octubre de 2022, y tarjetas GeForce de las que se compran para jugar. Es como si la DGT decretara que los patinetes eléctricos pasan a llamarse "vehículos hipersónicos": el patinete corre lo mismo, pero el atestado impresiona más.

El relato de Nvidia llega encogido. Su portavoz dijo a Bloomberg que lo desviado a China es "less than one half of one percent" de sus productos. Añadió que lo encontrado por gobiernos y medios es un desvío insignificante, "a drop in the bucket compared to the ocean of domestic compute China already has". Ars Technica lo resume así: Nvidia ha pasado de negar el contrabando a quitarle importancia.

Nvidia no aclara si su medio por ciento son unidades o dólares. Si fueran dólares de su negocio de centros de datos, la gota llegaría a 968,5 millones en el último año fiscal y a 445 millones solo en el último trimestre. Cuando el cubo es Nvidia, la gota llena un embalse.

El océano tampoco es tan océano. Un análisis del Council on Foreign Relations, que recoge la consultora Introl, hace la cuenta. En el escenario medio, Huawei pondrá en 2026 menos del 3% de la potencia de cómputo de IA que pone Nvidia. Y el mercado negro lo dice con su precio: el Financial Times contó que los racks de B200 se vendían en China con casi un 50% de sobreprecio sobre EE.UU.. Nadie paga de estraperlo, y con recargo, lo que le sobra en casa.

Dos rodeos y una caja

Ahora, lo que la nota del DOJ no cuenta. El 8 de diciembre de 2025, Trump anunció que Nvidia podría vender su H200 a clientes aprobados en China y que el 25% se lo quedaría Estados Unidos. La relación entre Huang y Trump ya la contamos en septiembre.

El 15 de enero, Comercio pasó a revisar caso por caso, en vez de denegar por defecto, las exportaciones a China de chips bajo ciertos umbrales. Son umbrales de potencia y de ancho de banda de memoria, y la norma nombra expresamente al H200. Entre las condiciones, que salgan desde EE.UU. y pasen allí una prueba independiente; las reexportaciones siguen denegadas por defecto. Los chips fabricados en Taiwán tienen que pasar primero por EE.UU. Y una proclamación del 14 de enero les puso un arancel del 25% al cruzar territorio estadounidense camino del cliente.

El H200 tiene casi el doble de memoria que el H100, presume Nvidia. El Financial Times contó en agosto que ByteDance y Tencent habían recibido unos 10.000 cada una, con permiso de Washington para llegar a 100.000; Reuters no pudo verificarlo. Blackwell se quedó fuera del permiso.

Pon las dos rutas una al lado de la otra. La de Lui da un rodeo por Kuala Lumpur para no pasar por caja. La legal da un rodeo por EE.UU. precisamente para pasar por caja. Es el maletero que baja de Andorra frente al estanco: la diferencia está en si Hacienda se lleva su parte. Con un detalle: aquí, lo del estanco es mejor que lo del maletero.

Y quien frena ahora la puerta legal es Pekín. Prefiere que esos H200 se queden en Hong Kong. En mayo prohibió importar la RTX 5090D V2, la versión que Nvidia diseñó para cumplir las normas de EE.UU., y empuja a sus empresas hacia chips nacionales. Con la puerta principal entornada por los dos lados, la de atrás sigue teniendo clientela.

Jackie Lui también firmaría

Nuestro veredicto: hostia importante, pero no la que vende la nota de prensa. Que hayan pillado a Lui no demuestra que el embargo funcione, y que le diera tiempo a mover más de 300 millones tampoco demuestra que sea inútil. Lo que enseña el caso es dónde está el agujero. El control vive en papeles, de los formularios de cumplimiento a las listas de embalaje. Y esos papeles los revisa una cadena en la que cada eslabón cobra cuando la caja sale por su puerta y ninguno cobra por seguirla.

Le cambia algo a Nvidia, a la que funcionarios y expertos preguntan cómo no vio las señales de alarma. Le cambia a Washington, que persigue como "Super Intelligence" un H100 de contrabando mientras se queda un 25% por dejar pasar un H200. Y le cambia el relato a quien mida la carrera de la IA por las detenciones. Cada nota del DOJ es una gota que se ve; el sobreprecio del mercado negro dice cuánta agua corre por debajo.

Mientras tanto, el papel baja al mostrador, al menos en una tienda. Un comprador contó en Reddit que, para venderle una estación de trabajo con una RTX 5090, Micro Center le hizo firmar que no la exportaría. Le escanearon el carné de conducir y le pidieron el número de la Seguridad Social. Es un solo testimonio, pero apunta a lo de siempre: más papel contra el papel falso. Jackie Lui también lo habría firmado.

Fuentes · 16

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  11. webNvidia's AI chips surge in price on China's black market, with B200 racks fetching 50% premiumscryptobriefing.com · 2026-06-24
  12. webTrump says Nvidia can sell H200s to Chinatheregister.com · 2025-12-09
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  14. webNvidia H200 chips enter China in limited quantitiesresultsense.com · 2026-08-19
  15. webTrump Opens H200 Exports to China with 25% Surchargeintrol.com · 2026-01-05
  16. webGeForce RTX 5090 buyers in the US now need to provide proof of identity and receipt to prevent graphics cards from being exported abroad - Arogedaroged.com · 2026-10-02

Aprobado por El Búfalo, editor humano responsable.

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